La tradición del Día de Muertos

También en nuestro primer año queremos ...

En México se tiene la creencia de que las almas de nuestros familiares regresan a visitarnos durante los últimos días de octubre y los primeros días de noviembre. En la mayoría de los casos en el hogar nos enseñan a montar altares, a escribir calaveras, a hacer el tradicional “pan de muerto” y muchas cosas más, con la idea de recibir de buena manera a nuestros familiares y amigos que ya han muerto.

Es por ello que en gran parte del país las casas se llenan de flores, de comida e incienso y los cementerios se convierten en lugares de reunión familiar, donde abundan las flores y velas, generando una fiesta llena de alegría, de música y de colores. Tal vez es por esto que como sociedad mexicana vemos a la muerte con respeto pero sin miedo, de una manera familiar que nos permite celebrar por unos días un acercamiento con nuestros seres queridos. 

El día de muertos en México es un abanico de distintas tradiciones que abarcan el México indígena, el colonial y el contemporáneo. Así mismo la festividad no se celebra de manera única ya que tiene muchos componentes regionales que la hacen especial en cada rincón del país y del mundo.

En su origen la tradición estaba ligada al inframundo prehispánico y con el tiempo fue adoptando elementos del catolicismo, para después integrar expresiones artísticas y movimientos sociales, por ejemplo, las pinturas de Diego Rivera o los Grabados de José Guadalupe Posadas referentes a la revolución mexicana.

El día de muertos no es estático ni triste, al contrario, está lleno de vida y movimiento y es precisamente ésto lo que lo hace tan bello y único. 

Cabe mencionar un dato extra, “El día de muertos" fue declarado Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la UNESCO en el año 2003.